Una universidad sueca, acaba de llegar, después de años arduos de investigación, a una conclusión que ya todos sabíamos: los hombres somos más infieles que las mujeres.

Todos aquellos que se reconfortan y regocijan, en la desdicha de otros, o sea, son felices por la desgracias de los demás y no por los logros propios (de hecho no tienen ninguno), cerebros masturbaticios de cuarta categoría, van a tener que buscar ….

El trabajo dignifica y significa riqueza … riqueza para sostener y luchar con tu familia con y por amor. El trabajo y el amor son los dos motores que mueven el mundo.

A esta altura de la vida, uno se cansa de seguir escuchando frases tales como “estas cosas en los países serios no pasan” o “acá en El Salvador, todo se hace a lo que salga” o “viven cambiando las reglas de juego” etc., etc ...

Nos causa una agradable sorpresa, que el Dr. Epanimondas Tétrico, profesor de lenguas muertas, doctorado en Esperanto, enviara una vez más, cuando creíamos que el año languidecía sin su aporte, su propuesta de villancicos para estas fiestas.

Olvidarte mujer, es más difícil que meter un dragón en un frasquito…
Olvidarte es más difícil que cantarle una canción de cuna a un elefante bebé … a puros gritos…