
El día comenzó con mucha brisa y pocos centros electorales abiertos, lento como pedo de tartamudo, y con el estoicismo que tenemos los salvadoreños desde siempre, desde aquellas épocas del PDC cuando votamos bajo las balas …
“La lascivia no es amor, pero no hay amor sin lascivia.” (Mika Waltari).
“Cuando un hombre da una opinión sobre sexo, es un hombre, cuando una mujer da su opinión es una p..a” (Bette Davis).

Un día me dice mi esposa que tenía una especie de sarpullido en una pierna, ya antes había tenido ese problema y no eran más que unos cuantos puntitos, y pensamos que ya pasaría como en otras ocasiones. Para sorpresa pasaron tres semanas y no había alivio, más bien lo que eran unos puntitos, se había extendido por toda la pierna.
En 1944, el Dictador Maximiliano Hernández Martínez, después de la emancipación de todo el pueblo salvadoreño, con huelgas de brazos caídos, levantamientos públicos, verdaderas manifestaciones populares, entendió, que El Salvador ya no lo quería más como Jefe de Estado, que ya se había cansado del “brujo de las aguas azules”, por lo que después de aferrarse al poder … renunció en un comunicado y se despidió con esta frase …

Fue hace mucho tiempo…En la década de los treinta…
Salí a caminar por los alegres bosques, a escuchar el trino de los pajarillos y diferentes sonidos de la naturaleza, porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuras … amenazaba un poco de lluvia tal vez …