
Yo tenía 11 años, más o menos, vivía en Tegucigalpa, y me acababan de comprar unos tacos de fútbol horribles, con una franja naranja buscapleitos que cubría todos los laterales.

Sin lugar a dudas, el fútbol es el primer deporte nacional, sin embargo su reinado, se ve amenazado (y muy cerca) por otra práctica no oficial y que no podemos llamar exactamente deporte …

No es que pueblo chico siempre sea infierno grande, sino que el más grande de los infiernos … se enciende en los pueblos más pequeños, por el incidente más chiquito.

No, no, no, no nos demos garabato, por más que nos jactemos de ello y la sigamos practicando a diario en todo el continente, Latinoamérica no inventó la corrupción administrativa, ni ha sido el nuestro, el único país que la ha llevado a la categoría de excelencia que desde hace 40 años cultiva.

El futbol es de las pocas cosas que medio nos quedan, para generarnos un asomo efímero de esperanza, y encima esa esperanza nos la bajan a pedradas los mismos que deberían velar por el fútbol.
Querida María Luisa: