
“Mort certa hora incerta” frase que estaba inscrita por lo general en los campanarios de nuestras Iglesias, marca una realidad inexorable: la muerte es una cosa segura, la hora? Esa la decide Dios …

Cualquier parecido al pánico es pura coincidencia, vivimos (los varones) desde que nacemos en un conteo regresivo hasta los 40 … y a los 40 …
La vida es una continua espiral, y nuestras propias vidas, no hacen más que comprobarlo ...

Un día de estos, hace años ya, unos cuantos a decir verdad, estando con toda la familia en misa, esas misas para niños que ponen a los chiquitos adelante y el sacerdote que no se las quiere tirar de el “Steve Jobs de la teología” habla en lenguaje coloquial, Monseñor Delgado (que lo maneja muy bien) trataba de explicar a los niños las diferencias entre el cielo y el infierno, el bien y el mal, entre “arriba y abajo”, empezó a preguntar a los niños si preferían ir “arriba o abajo”.
Nuestro país es maravilloso, la farándula de la que carecemos (Gracias a Dios!) en el medio artístico, la suplen los y las políticas (Gracias a Belcebú …. probablemente).

El Rey Luis XIV de Francia, por alguna razón que la Historia no especifica, le tenía pavor al agua … le aterrorizaba bañarse; se dice que solo se ha dado tres baños en su vida.