
"Todos nacimos medio muertos en 1932
sobrevivimos pero medio vivos
cada uno con una cuenta de treinta mil muertos enteros
que se puso a engondar sus intereses
sus réditos
y que hoy alcanza para untar de muerte a los que siguen
naciendo
medio muertos
medio vivos"
(Roque Dalton)
Aunque parezca lógico, lo es … quiero decir, no lo es, es decir … parece pero no es … no sé si me explico.
Sebastián Cuchuflito, salvadoreño, de 51 años, trabajador, bien casado y con dos hijos, fue atropellado un viernes a las 14 34 e las inmediaciones del Parque Infantil, cuando trataba de cruzarse la Juan Pablo II.


A mí lo que más frustración me da, es que en todo el mundo sigamos usando refranes pasados de moda, como por ejemplo la clase de cuchillo que hay en la casa del herrero. Con la mano en el corazón, ¿alguien vio alguna vez a un herrero? No.

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.