
Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!


Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …

“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.
El año 2018 y el 2019 fueron años convulsionados y de grandes cambios para nuestra sociedad. Si bien nos encontramos en un proceso de desaprender para luego aprender al menos lo importante es dar los primeros pasos como sociedad …

En el año 221 a. C, China se reunificó, después de dividirse previamente en múltiples reinos beligerantes, bajo el comando de Qin Shi Huang, quien fue el primero en adjudicarse el título de Emperador.

El alegre y regordete abuelo que se cuela en nuestras casas cada 24 de diciembre es querido en todo el mundo y conocido por muchos nombres. ¿Pero deberías llamarlo Papá Noel, San Nicolás o Papá Noel? ¿Cuál es la diferencia? ¿De dónde vino? ¿Es un santo cristiano o una marioneta corporativa?