
Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!


Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …

“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.

A esta altura de la vida, uno se cansa de seguir escuchando frases tales como “estas cosas en los países serios no pasan” o “acá en El Salvador, todo se hace a lo que salga” o “viven cambiando las reglas de juego” etc., etc ...

Querida y amada Hope:
Sos la típica mujer, berrinchuda, rebelde, buscapleitos, maniática, bipolar, malhablada, rea y vagabunda de las cuales mi madre me recomendó toda mi vida mantenerme alejado.
Somos los reyes del últimahorismo
patrones de la improvisación
Jerarcas absolutos de “a lo que salga”