

El dato fue alarmante, lamentablemente cuando el Dr. Augusto Stownitz, en su laboratorio experimental de Richmond, Virginia, descubrió el número fatídico ya era bastante tarde ... Sin embargo, era cierto ...

Para Iris:
Iris, dichosos los ojos que la ven, usted me ve y sabe que soy un ser transparente, por lo chele digamos… Hace tiempo que quiero hacer contacto con usted, desde aquel día que la conocí en Ojojona, Honduras … recuerda?
Se despertó muy rápido el sonido de una alarma la había sorprendido, estiró los brazos y un bostezo prolongado salió de su boca, con el brazo izquierdo estirado sintió algo duro a la par suya, palpó con la mano hasta tocarlo de nuevo, se dio vuelta y dijo: