
Hace unas semanas. historiadores en Dinamarca anunciaron que habían descubierto la evidencia más antigua de personas que adoraban al dios nórdico de la guerra y la muerte, Odín.
Junto al retrato de Odín había un pequeño signo parecido a una esvástica, que alguna vez significó paz, riqueza y fortuna.
Jacobo G. vivía solo. Trabajaba desde las ocho de la mañana hasta la medianoche, en el área de limpieza de un periódico, sueldo miserable y recompensas peores.
Es difícil imaginar que el acto de amor más natural entre los seres humanos fuera visto de manera tan diferente hace apenas unos siglos. También desde una perspectiva cultural, el sexo ha experimentado un gran cambio. En el período medieval desde el siglo V hasta el siglo XV en Europa, las cosas eran muy diferentes de lo que son hoy.

Cualquier parecido al pánico es pura coincidencia, vivimos (los varones) desde que nacemos en un conteo regresivo hasta los 40 … y a los 40 …
Por motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los cincuenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

Como es de público desconocimiento, Santa Claus si existe y no son los padres de uno, las modelos que anuncian productos en los comerciales de T.V realmente consumen esos productos, los políticos si creen firmemente en cumplir las promesas que hacen en campañas electorales…