Buenas- dijo el niño de apenas siete años, despeinado y con una mirada de miedo- mi nombre es Remo…
He tomado las precauciones para adelantarme este año, porque en estas cosas de los inodoros … resulta que a veces uno no llega a tiempo !

Cuando Tía Carmela anunció, con dos meses de anticipación su cumpleaños número 50, dejó bien clara una condición:

Si nos vamos a la parte semántica del asunto, en una de esas vamos a descubrir que todos somos un poco más imbéciles de lo que creíamos…es más reflexionaremos un poco más antes de decirle la palabrita “Imbécil” a alguien, tal vez estemos equivocados.

La tía que ya compró zapatos nuevos en París, me da el pasaporte al llegar al aeropuerto de Orly, y se mete al bar a clavarse una de Saint Denis esta vez …

Qué malo es el miedo … no? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de actitudes estúpidas que tomamos cuando tenemos miedo.