
… se vale llorar, que llorar también es de hombres. De hombres, mujeres, niños y niñas que lloraron el domingo en el Sergio Torres, unos por los gases lacrimógenos, otros por que entendían que una ilusión se había roto … parcialmente.

Somos terriblemente resultadistas, queremos ganar todos los partidos con todas nuestras selecciones, sin darnos cuenta que ningún DT, de ninguna parte del mundo, va a resolver este caos que es la estructura del futbol nacional actual.

Nuestro fútbol nacional, al cual tratamos de revestir de características “profesionales” no ha muerto, pero está más o menos como el pez que acabamos de pescar y tiramos al fondo de la lancha para que pegue sus últimas bocanadas y muera …
Desde que se desató esta última bola, los ojos del mundo se han volcado sobre el bendito referéndum que propone Artur Más apoyado por instituciones catalanas y los partidos soberanistas, entre ellos, Convergencia y Unión, Iniciativa per Catalunya Verds, para este 9 de noviembre.

La vida da vueltas, igual que el planeta, en junio 2013 celebrábamos nuestro décimo campeonato (“Por la décima !” gritábamos los firpenses), en junio del 2014 llorábamos el descenso (la afición, de los jugadores muy pocos tenían ya arraigo taurino) …en junio del 2015 …celebraremos el ascenso ?

Pocas historias olímpicas, me han seguido repercutiendo tanto, a lo largo de los años, a nivel personal, como la maratón que ganó, en Londres 1908, pero no resultó ganador, Dorando Pietri.

Lean estas cifras: Di María €75 millones, vendido al Manchester United, antes el mismo Real Madrid, había vendido a Ozil por €50 millones al Arsenal, Neymar 93 millones de euros fue el precio nominal del Santos al Barcelona, pero por “debajo de la mesa” fueron más de € 107 millones y le costaron la cabeza a Sandro Rosell, presidente del Barca, el mismo equipo compra a Suárez suspendido aún, al Liverpool por 75 millones de libras esterlinas … Y otros más …

De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …

Pasé la tarde trabajando; no fue un capricho de momento, ni lo hice para divertirme. Trabajar no es mi hobby …
Desde el 800 hasta el 1100 de Nuestra Era, muchos escandinavos se marcharon para buscar fortuna en otros lugares. Los vikingos, o escandinavos ("northmen"), invadieron lugares costeros británicos, especialmente monasterios indefensos.