Paraliza un país, se enojan a muerte vecinos y familiares, padres e hijos, se quitan el habla una semana antes y dependiendo del resultado vuelven a hablar unas semanas después …. un hecho sin precedentes.
Duele, como pocas cosas duelen en la existencia … podemos reventarnos el cráneo buscando culpables y vamos a encontrar quinientos … pero diluir las culpas entre quinientos, una vez más, deja ningún culpable y múltiples incertidumbres.

La cabeza del fútbol salvadoreño, vive mirándose el ombligo. Eso hace las ocho (8?) horas laborales del día … nada más.

Desde 1896, cuando se reinician los Juegos Olímpicos, o se reinauguran como Juegos Olímpicos Modernos, aquellas gestas lírico – deportivas creadas por los griegos 22 siglos atrás … África tuvo poca o ninguna trascendencia.
Me fascina escuchar todos los programas deportivos, especialmente los de radio, las narraciones, las entrevistas, etc. etc. Si escucha con detenimiento … notará que hay frases que no fallan en ninguna transmisión.

Y el año futbolero se cierra con unas cuantas, varias, no sorpresas, pero si sensaciones agradables … la ruta que abrió el Leicester en Inglaterra la siguieron varios equipos …

La clasificación sudamericana al Mundial de Alemania 1974, fue bastante compleja, complicada y llena de vericuetos políticos.
Tenía 21 años de edad, cuando con mi grupo de amigos nos fuimos a pasar unas vacaciones a la playa. Íbamos con el Gordo Chute, Gonzalo y el Fer, en el carro de este último.

En 1944, el Dictador Maximiliano Hernández Martínez, después de la emancipación de todo el pueblo salvadoreño, con huelgas de brazos caídos, levantamientos públicos, verdaderas manifestaciones populares, entendió, que El Salvador ya no lo quería más como Jefe de Estado, que ya se había cansado del “brujo de las aguas azules”, por lo que después de aferrarse al poder … renunció en un comunicado y se despidió con esta frase …