
Es absolutamente mentira lo que los rusos pregonaron acerca de tener en sus manos el cráneo de Hitler, del cual se apoderaron tras el suicidio del Fuhrer en su Bunker en 1945, es falso…

Ha llegado el momento donde mi sonrisa se perdió en la costumbre
y en el profundo silencio, se fue acomodando el desencanto

Félix, amigo de años, se me acercó en la pequeña reunión de amigos que se había organizado en mi apartamento con motivo de mis 42 años, y me entregó un paquete pequeño en papel metálico …
La biblioteca estaba adornada con globos y anuncios de felicitaciones, era el día internacional del bibliotecario, un señor que ya tenía varios años de laborar en ella ese día para él era indiferente, uno más de los 365 días que tiene el año, “otro más para la columna de años”-expresó-Al llegar a la puerta de entrada notó que varios jóvenes estaban en fila para poder entrar; -“que raro”- pensó, casi nadie viene tan temprano.

Sigo cantando a las jirafas ucranianas
porque no me queda otra alternativa
Sigo inventando dragones e Ilusiones
porque eso me mantiene con vida

—Ella dijo que me fuera a la mierda; por eso fue – replicó Quique.
—Eso es mentira, porque yo no le dije eso, porque soy una niña, no un
varón. – dijo como siempre muy firme Mabel.
El juez determinó que yo no era tan peligroso como para permanecer en prisión mientras duraba la investigación sobre el asesinato de Noelia, no me permitieron regresar a mi domicilio, pero me otorgaron un certificado de libertad condicional, a condición de quedar bajo la custodia de mi abogado el doctor Cabral.
Busco alguien, tal vez debería mal decir … extraviada
porque a decir verdad, es un amor que busco
del que no se nada …

Se cerró el ciclo perfecto, aquel que se había quedado paralizado en el tiempo durante la Pandemia y más específicamente, con las clases virtuales en todos los niveles y el tan llevado y traído “home office”. Desde este 6 de febrero, cuando volvieron las clases presenciales a nivel público en todo el país, se cerró el ciclo …

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.