Una universidad sueca, acaba de llegar, después de años arduos de investigación, a una conclusión que ya todos sabíamos: los hombres somos más infieles que las mujeres.

Mire Mr. Dow Jones, o mejor dicho … léame, explíqueme, porque según entiendo, usted es un ser humano que rige el bolsillo de todos nosotros … pero resulta que no, que ni siquiera es un ser humano … sino un consorcio de compañías que nos manejan los bolsillos, estamos todos hechos chibola !

Quien dijo que la vida es difícil? Nambeeee Chele !!
Difícil es orinar en un tubo de ensayo !

Yo pude haber sido astronauta, paleontólogo, lateral derecho del Firpo, zootecnista, diplomático de carrera, arzobispo, criador de nutrias, donante de esperma, abogado, pastor de infidelidad responsable, paracaidista , porque para todas esas cosas tengo algún talento … pero no tengo ninguno de los que se requieren para ser mamá.
Se habrá dado cuenta que cada día del año, básicamente, está dedicado a un tema diferente, el Día del aprendiz de Ebanista, el Día de la Mazacuata ambidiestra, el Día del adulto menor, el Día del frijol rojo con cabecita blanca …

Se han reunido en Panamá los Presidentes de las Américas, los que Obama quería … y los que no quería también !

(“El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo” Gabriel García Márquez).

Estamos plenamente conscientes que el paisito está quebrado, ya revisaron y saquearon todas las gavetas y no hallaron nada más, o sea que es el momento en que nos pongamos de solidarios y entendamos que vamos a tener que agregarle unos cuantos dólares más a nuestro pago de renta … no podemos dejarlos solos.

Creo que las noches frías traen consigo caricias de melancolía, que el masoquismo es una prueba de amor sincero, que no hay propuestas decentes en una mirada indecorosa, que el olvido es una excusa que no existe. Creo en el dialecto de las miradas, en los poetas sin musas, en los “para siempre” aunque siempre terminen. Creo que las manos tienen su lenguaje en las caricias, que la luz roja del semáforo está diseñada exclusivamente para besar a la persona que amamos, que no hay abrazo de despedida que no se lleven un poquito de uno.

Había una vez un hombre que estaba en el campo, descansando debajo de una ceiba muy antigua, y de pronto se le apareció el Diablo.