A estas alturas, en el momento que esto se escribe, los hechos son innegables … y son los siguientes:

Para Rocío (también pudo haber sido Brisa, pero Rocío está mejor):
Lluvia tropical maldita y bendita, según la época y la óptica, palabras esdrújulas con poco en común.
A saber, si llueve lindo y parejo, sin exageraciones, los campos son una fiesta y un espantapájaros para la sequía nuestra de cada día. Si llueve poco y sin ganas es una maldición para la siembra y para el termostato, porque el vapor de agua que se condensa después, vuelve la ciudad irrespirable.

Las redes sociales han venido a acelerar, para bien o para mal, todas las noticias, verdaderas o falsas a las comunidades … dando tiempo para organizarse para diferentes causas. Usarlas bien es el problema, porque dependen de los más burros de todos los burros … depende de nosotros.
En estas cosas de ser padre, que van mucho más allá del asueto remunerado o no, discusión estéril en el cual invierten nuestros dineros los "Padres de la Patria" (de los que la Patria prefiere declararse huérfanos), uno se encuentra con conversaciones padre hijo … muchas veces complejas …
No, no. No no se equivoque, no es éste el caso de algún Asesor de Mauricio, aquel que se embolsó 300 millones y ahora resulta que es nicaragüense, no, no hablamos de esas suciedades … este es el caso del Ascensor de Mauricio … otro Mauricio, de triste destino ..