
He soñado contigo esta madrugada
en ella te encontré, frente a mi
estabas a mi lado,
perdiéndome en tu mirada,
desnudándome el alma,
abriéndome el corazón
y entregándome esos besos
esas caricias, esos deseos
que llevan tu nombre,
de nada han servido las opciones
las distracciones , donde no estás tu
he soñado contigo …
he vibrado en tu recuerdo …
he sentido tus labios en mi piel …
Mi corazón se ha acelerado
extrañándote, y siguiendo la linea
del silencio aquella
de ocultar que tras este deseo de piel
existe algo que no se nombra
pero que va como fuego ardiente,
y que sabes alberga mi corazón
siempre en eterno sentimiento
que se doblega en la entrega plena
donde llegas en un sueño
mi sueño contigo permanente …

Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.

Encuentro, vamos a ver … 50 minutos diarios de siesta que antes no tenía, 48 minutos (45 + 3 descuento) para ver un tiempo completo de futbol por la tele …

Debajo del zapato viejo con tres días de uso, los calcetines sucios y tu mirada enfocada hacia ninguna parte, un pedazo de periódico de ayer, reza la noticia ... y habla de ti ...“Mala madre” ... dice.
En el puesto de la policía, donde cumples tus setenta y dos horas en una banca vieja de madera, la gente pasa, va y sale, apurada haciendo nada, encargada de todo, conversadores de cafetería, pero les queda chance para señalarte ... “Mala madre” ... dicen.