
Me pasa algo curioso contigo,
un algo que cada vez me atrapa más a ti,
me provoca, y hasta me despierta en otro cielo,
me llenas tanto de ti, que es imposible nollegar a sentirte mío,
cuando me haces tocar un cielo perfecto.
No hay límites en tu entrega, no los conoces, y yo he perdido
el temor a ellos entre tus brazos, y tus caricias traviesas,
esa locura que cada vez siento tan propia,
que despierta la mía, y me lleva a perderme en ti.
Aprendo contigo a dejar que nuestros cuerpos se amarren, se unan,
que no dejen pensar a la razón, porque ya es imposible que no se sientan,
esos deseos intensos de ser una y otra vez tuya en la entrega de siempre,
y es que sin coordinar tanto, resulta que eres tú a quien necesito sentir.

El hombre que hace magia con mi placer, el hombre del que tengo grabado
su sabor más allá de mi piel, porque vivo su esencia, no solo su presencia.
Mi Sol, perfecto que me quema con caricias, que inundan de fuego mi interior,
con cada beso a veces perverso, que adoro tanto como el tierno, dulce y tímido
que me despega de la tierra y me lleva a un propio cielo.

Me pasa algo curioso contigo, y es que
vas enseñándole a mi cuerpo, cada vez más a estar sediento de ti,
me vas cautivando siempre en esa magia extrema, de la que no quiero escapar,
asimismo, abres el camino que te pertenece, que siempre fue tuyo.
Me llenas tanto de ti, que seria un pecado no decirte
cuanto me gusta sentirme atrapada en ti, porque
Me pasa algo curioso contigo desde siempre.
Hace 28 años, exactamente, después de casi 10 años de una intensa (y a veces menoscabada) guerra de desgaste en puntos del interior del país. El FMLN, en armas, entró a la ciudad capital.

La nueva denominación oficial (que no es nueva) tiene más de dos años y todavía lleva un tiempo acostumbrarse. Echemos un vistazo a lo que dicen los expertos y la razón histórica que lo provocó.
Durante la última década, Silicon Valley ha aprendido que las noticias son un negocio complicado, costoso y de bajo margen, del tipo que, si no se tiene cuidado, puede convertir a un CEO tímido en un villano internacional y hacer que lo arrastren ante el Congreso.