Estoy tratando de entender un poco la onda, porque resulta que mis amigos más cercanos, ya panzones y calvos, les ha agarrado la pila de ya no jugar futbol, ya dejar de correr tras la chimbomba … y dedicarse al golf.
Todo el mundo dice que se lo pasa brutalísimo en la cama ... de eso no me cabe la menor duda … lo que no tengo seguro es que sea haciendo el amor, tal vez echando una siesta o pegando una dormida a pierna suelta un domingo hasta el mediodía.
Uyyy si, yo se que la palabra del título no existe, es invento mío, pero quiero contarles de una antigua y muy extendida interpretación de la Antigua Roma, hablaba de la derivación de la palabra “testificar” basada en el hecho que los hombre al momento de ser testigos de un juicio, tenían que apretarse bien el escroto, y si no se los apretaban para decir la verdad … lo que decían era falso.
Hay figuras del espectáculo, en ciernes, que se recontra esfuerzan para que los reconozcan en las calles, y poder sacarse fotos, firmar autógrafos, media vez alcanzan el estrellato … si te he visto, no me acuerdo … se vuelven invisibles.
Que el Ministerio de Turismo, con sus Pueblos Vivos y similares es el único que medio trabaja del actual Gobierno (que todavía hay que soplarse medio año del mismo …ufff!) es una realidad.
Un compendioso y muy profesional estudio de la Universidad de Bullshit, de la cual me precio de poseer un post grado, de tan prestigioso centro educativo tengo diploma, medallas, seminarios, talleres (bueno eso los hice en la 29, allá por San Miguelito).

Vamos a escribir hoy sobre los servicios sanitarios … que tontería me va a decir usted, pero ojo, teniendo en cuenta que pasamos en el susodicho recinto más tiempo de nuestra vida que comiendo o trabajando (si no me lo creen pregúntenle a un diputado, pregunten… ya van a ver) … no necesariamente porque excreten mucho sino porque trabajan poco.

Gente que en su vida se ha puesto una corbata, pero quieren enseñarte a hacer el nudo ...

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.

Si de sincerarnos se trata, eso de mirarnos en el espejo crítico de cada día, debemos admitir que vivimos en la actualidad una crisis de la democracia representativa, no solo en El Salvador sino en todo el mundo.