Resulta que ha salido un estudio de una Universidad “x” (no aclaran la fuente) realizado por un creador de software, llamado Virgil Griffith, que dice que aquellos jóvenes fanáticos del reggaetón, tienen un cociente (coeficiente, cuando lo dejamos de usar?) intelectual menor …
A ver si nos ponemos de acuerdo
Vamos al orden, es de público conocimiento, que si hay algo que detesto es el reggaetón y todo lo que a música de dos acordes tropicaloides refiere … por qué? Porque soy, vengo y moriré en cuna rockera, pero eso no me hace más inteligente y menos aún, hace menos inteligentes a los que prefieren ese tipo de música … es una simple cuestión de gustos.

El estudio dice “que los estudiantes con notas más altas pasaban el rato escuchando a Norah Jones, Led Zeppelin, Radiohead o U2. El siguiente escalón se correspondería con los fans de The Eagles, AC/DC, Oasis, Bon Jovi, Maroon 5, Jimi Hendrix, The Eagles y otros”, hey! Miren que tocando y escuchando rock yo he conocido cada descerebrado que podríamos fácilmente, hacer un monumento a los cerebros en reversa.
Claro ... no vamos a comparar ...
"Baby tu eres perfecta, no pareces real
otra como tú no voy a encontrar" de Chino y Nacho
Con "Cuantos años debe un hombre vivir,
antes que se le permita ser libre?"
del Premio Nóbel de Literatura 2016 Bob Dylan

Ahora bien … si se da cuenta, la relación está hecha en base a “notas más altas” ojo, no generalicemos, no necesariamente un alto coeficiente intelectual se vincula obligatoriamente a mejores calificaciones ni viceversa, hay gente con IQ de 150 que es un desastre académicamente hablando …

Entonces … que hacemos con Wisin y Yandel?
Pues prohibirlos sería maravilloso! … para mí, pero si vivimos en un sistema de libertades, es importantísimo que cada quien escuche lo que le dé la gana de escuchar sin etiquetas. Y a los que no nos gusta, pues simplemente no lo escuchamos, pero “estereotipar” personas, es una manía obsesiva de “generalización” de seres humanos que está muy de moda en todo el mundo subdesarrollado, donde nuestro país es rey.
Ahora, tampoco le neguemos a la música su vocación didáctica, el mismo estudio indica que “las mejores calificaciones”, la obtienen aficionados a la música clásica, fanáticos de Beethoven, Mozart, similares … todos sabemos la capacidad de ordenamiento y procesamiento mental que la música clásica provoca como efecto … y que es imposible que el reggaetón logre jamás en su vida.
O sea, libertad sí , pero menos “lengüetazo” y más “4 estaciones” de Vivaldi.

Recuerdo…
En Bachillerato quien sacó el nivel de IQ más alto de nuestra promoción, fue un compañero de desempeño discreto, muy callado, bueno para aplazar materias … fanático de la música, escuchaba a Lou Reed y a los 17 años no tocaba ningún instrumento.
Hoy es maestro, director de una sinfónica de Turín (Italia), excelente violoncelista.
Albert Einstein, uno de los más elevados coeficientes intelectuales que haya conocido el mundo, era un genio con el violín a los 8 años de edad, pero aplazaba sistemáticamente Matemáticas y Física; tuvo que intervenir su padre y prohibirle tocar el violín si no mejoraba sus calificaciones en esas materias, para que naciera del músico el genio creador de la teoría de la Relatividad.
Y así las cosas … creo indefectiblemente que me estoy sensibilizando, envejeciendo ….
… jamás me imaginé escribiendo un post que defendiera a los reggaetoneros.

Aquel instante, del 16 de julio de 1950, cuando Alcides Ghiggia toma la pelota , con el marcador Brasil 1 Uruguay 1, y la clava en el ángulo derecho para subir el marcador a 2 para los celestes y pocos minutos después, consagrar a Uruguay campeón del mundo por segunda vez, varias muertes se desencadenaron ..
11 personas se suicidaron en todo Brasil, incluso una en el mismo Maracaná, solo un hombre, viviría dos muertes, después de ese suceso.

Surgieron en aquellos plásticos años de los 80´s, cuando Madonna se envolvía en látex y Prince inhalaba thinner, y alcanzaron a morder los 90´s cuando imperaba la efedrina y Reese Whiterspoon con “Legally Blonde”.
A Usted
la tengo amarrada a mis anhelos
a mis ganas de sentir
a mi imperante, insustituible, indispensable, caótica y urgente
necesidad de una mínima muestra de afecto ...