
No te faltan arroyos para juntar la fuerza de un rio ni ríos para proclamar la serenidad del mar ...
No te faltan sílabas, para formar las palabras precisas y exactos, coincidentes en espacio y tiempo que necesito tanto escuchar ...
No te faltan dedos para formar y moldear tantas caricias que mi cuerpo anhela, necesita, y pide hasta por los codos ... No te falta nada para serlo todo.

No te faltan paraísos para acallar mis infiernos ni tibieza y calor para barrer con mis inviernos; no te faltan argumentos, razones, motivos, teorías bien fundamentadas cuando tratas de hacerme entender, que de tanto pretenden saberlo todo, no se absolutamente nada, no te falta valentía para acompañarme mientras me hundo ...
Porque no te faltan calma y consuelo en mis eternas noches de desvelo, y cuando el miedo toca a mí puerta tu rasgas el velo; no te falta calor humano para abrigarse si siento frío, ni la pasión húmeda de una mujer que sabe y disfruta fundirse en mis brazos; no te falta nada para serlo todo ...

No te cansas de mí, aunque yo de mí mismo esté harto, eres el arreo de bueyes con el que nuestro camino se va forjando, a veces rompiendo piedras, a veces en el lodazal, nunca dejamos de caminar juntos ... A pesar de que todo salga mal.
A pesar de que mis vacíos estén llenos de tu ausencia
Mujer de mi mala suerte
En el preludio de mi mala muerte
yo sigo

persevero
te espero
te paso lista y enumero ...
dibujo en las paredes
tu rostro …
te busco en todas
y no hay modo
porque no te falta nada para serlo todo ...
Empecé a trabajar antes de cumplir 18, por cuello y por necesidad, quería seguir la Universidad y el dinero no alcanzaba en casa para mi futuro, el que me trazaba, como Biólogo Marino (“Biólogo marino? – me decía mi papá – de que vas a trabajar? Limpiando peceras?”).

Quien les ha dicho que es patrimonio de boxeadores criados en Brooklyn, Nueva York ...como Tyson o jugadores de fútbol oriundos de Salto, Uruguay como Suárez eso de andar mordiendo rivales?

Inicio
La Primera Guerra Mundial, fue un conflicto extremadamente sangriento, que trastocó el mapa de Europa de inicios del siglo XX. Peleada básicamente, desde trincheras, se concibió la IWW como “la guerra que acabaría con todas las guerras” … nada más errado.