
No cabe duda alguna que el detective Sherlock Holmes es uno de los personajes más importantes de la literatura. Pese a que su autor, el británico Arthur Conan Doyle, nunca escribiera la frase de “elemental, querido Watson”, quien más, quien menos, la ha escuchado alguna vez … es más hasta hemos parafraseado con la misma frase.

Hace 50 y pocos años, al comenzar la década, vivíamos en un país próspero, aun inocente, manso y tranquilo aunque no lo sería por mucho tiempo más …

Cuando soviéticos y estadounidenses se dieron la mano en lo que quedaba de Berlín, en 1945, con Hitler muerto en su bunker y tal cual reza el dicho, “muerto el chucho, muerta la rabia”, era muy pero muy poco, lo que estos “aliados” podían hacer en un futuro con mentalidades políticas tan dispares.
Pues si …pero no se vaya a hacer de la idea que existió, que se yo, en nuestro país, o en alguno cercano, donde la consigna no es robar a los ricos para dar a los pobres …
El Chef Nobu Matsuhisa, es un genio en la elaboración de “sushi”, es la gran novedad gastronómica, donde él y su equipo son contratados para preparar el plato tan japonés que conocemos, los restaurantes rebalsan con reservaciones desde meses anteriores. Nobu Matsuhisa, aparte de preparar buen “sushi” … es millonario.
Chang y Eng Bunker, fueron los genuinos hermanos siameses, los originales, que todo lo que pretendían de la vida …era vivir una vida normal, difícil cuando estás unido a tu hermano por el mismo hígado.
“La tecnología avanza como si tuviera un cohete en el cxxx”, dice un humorista y la verdad tiene razón. El relevo tecnológico de los objetos de uso común es cada vez más rápido, y algunos inventos son superados pocos años después de nacer …
… estaríamos muchísimo más jodidos de lo que de hecho ya estamos, con estas campañas políticas de “pego y devuelvo” pero carente de propuestas, de “sos igual que Funes” y “devuelvan lo robado” pero nadie devuelve nada … y aunque lo hicieran, sería solo para que se lo robaran otra vez …


- Quien fue ? – Preguntó el papa Augusto con su habitual gesto adusto, ceño fruncido como correspondía al carácter de este italiano, elegido cabeza de la Iglesia Católica en el siglo XIV.